Vendré al mundo
como un pájaro fugaz. Mi nombre será esperanza agridulce, amenaza y misterio.
Viviré la vida de
los locos. Mi amistad traerá amor y muerte; mi rito, pena y regocijo.
Mi cuerpo será el
banquete del asceta. Mi vida toda, la flor de Udumbara.
Y cuando llegue
mi hora moriré la muerte de los parias y los incomprendidos, sin haber
celebrado jamás una Navidad.