Cirugía mayor (o pantalón con agujeritos)


Y arrancarte así de golpe, como una curita, mitad dolor mitad saber que en el fondo es mejor. Y quizá también reconocer que la vida no es sino una seguidilla de raspones, gasas y cascaritas, y que si nunca sufriste el Pervinox es porque nunca realmente saliste a jugar.