La forma correcta de dormir es tapándose hasta el cuello y dejando a los pies asomar para afuera. Los codos deben flexionarse a 45° y ubicarse de manera tal que los antebrazos reposen bajo la almohada. También es aceptable mantener los brazos extendidos hacia abajo en relajada despreocupación, siguiendo la línea del cuerpo.
Bajo
ningún concepto ronque. No emita gemidos. No babee.
Evite
los calambres nocturnos y la sensación de caer en un pozo interminable.
Procure
tener sueños de calidad. Sueñe situaciones absurdas con gente que conoce. Sueñe
que viaja, sueñe que hace el amor.
En
todo momento mantenga la calma: no hay monstruos bajo la cama. En caso de mosquito en la habitación entre en pánico, desespere y prepárese para morir.