A
veces un axolote se clava una espina rojo sangre (dicen que de coral). Entonces llora la suerte del
erizo y vuelve lamiéndose la herida a la cueva de la que sabe nunca debería
haber salido, mientras su cuerpo rosa transparente se vuelve cada vez más opaco y más oscuro hasta
que ya no deja ver su corazón.