Lo que el viento se llevó

Siempre es lo mismo: levantarme y consultar el pronóstico del día, no sé muy bien para qué si lo más probable es que no salga y si salgo alcanza con mirar para arriba a ver si llueve. Pero el pronóstico tiene un cierto encanto de loto, de ver qué sale del bolillero hoy, si inestable o chubascos o terremoto mientras en el fondo sospechás que es lo mismo porque en el subte va a hacer calor igual. 
Pero hoy el señor del tiempo dijo "viento". Sí, remarcó "atentos con el viento". "Fin de semana con mucho viento". Y después aclaró que no hay riesgo de tornados, ni de huracanes, ni de nada grave. Pero volvió a advertirnos: "cuidado con el viento". 
Y entre la última lagaña y el primer mate amargo alcancé a preguntarme: en serio? Cuidado con el viento? Qué se supone que haga la población con esa información? Nos están sugiriendo dejar los globos de helio en casa cuando nos vamos a trabajar? Es una advertencia para no hacerle pis en contra? En fin, no sé si es mi espíritu patagónico o qué, pero quizá en el fondo el viento no esté del todo mal. Por ahí es un buen día para que los pibes remonten barriletes, o para que la virgen pase haciendo ala delta.