Lo que pasa en verano es que hace calor entonces uno no toma té, entonces las tazas hibernan en la alacena mucho tiempo hasta que un día que quizá está más fresco el mismo uno decide hacerse un té y entonces calienta agua y agarra una taza y está distraído escuchando la radio o la lluvia o a un amigo que le habla y entonces no mira adentro, entonces pone el saquito y vuelca el agua y revuelve sin atención y entonces cuando el azúcar se disolvió y al agua se enfrió un poco y el té esté en su punto justo se lleva la taza a los labios y ve la mosquita flotar.
Me encanta el verano.